Prevención

Vacuna del VPH (Virus del papiloma humano) y sus controversias

Yo no sé si hace unos años la población general sabía qué era el VPH pero ya se han encargado los medios, el Estado  y las farmaceúticas de que lo conozcamos todos y de que nos “protejamos” frente a él.

El VIH y las hepatitis entre otras de transmisión sexual, ya se conocían y se hizo campaña en su día por el uso del preservativo, pero como diría Aleix Saló ¿ Alguien se acuerda de qué ha pasado con esos anuncios? O ya no interesa que lo utilicemos o es que ya no hay tantos casos de esas enfermedades; En África sí, claro, pero ¿estamos hablando de este mundo, no?

En fin, al tema que nos ocupa, el VPH. El Virus del papiloma humano es un virus de transmisión sexual que produce desde verrugas genitales cuyo tratamiento es la criogenización o la cirugía hasta diferentes tipos de cáncer de boca, ano, útero entre otros.

De los 100 subtipos que existen de VPH, hay unos 20 responsables del 70% de los casos de cáncer de cuello de útero; entre ellos, sobre todo los subtipos 16 y 18 pero también  los subtipos 45,31, 33 y 52. Las vacunas comercializadas hasta ahora, no protegen frente a estos últimos subtipos.

El VPH es causa necesaria pero no suficiente para que se desarrolle cáncer de útero. Además,   el 40% de los casos de displasia celular maligna,revierten por sí solos. No hay tratamiento establecido para este virus más que tratar las lesiones y cáncer derivados del mismo.

Hasta aquí, cualquiera no se vacuna. Si además, has tenido/tienes algún subtipo sea o no oncogénico, aunque te pille fuera de la cobertura de financiación, te vacunas, claro que te vacunas, y pagas los 450 euros que cuesta la vacuna sin ningún tipo de remordimiento. La salud, es lo primero, ¿no?

Pues tan claro no lo deben tener en la Administración Pública y por supuesto, no diré de las farmaceúticss que sólo quieren ganar, porque ¿para qué comercializar algo con estudios de larga duración respaldados? No, mejor, incluimos dos vacunas en el calendario de vacunación oficial a niñas entre 9 y 12 años y los estudios los vamos haciendo con ellas para ver qué efectos van surgiendo…Hacemos estudios científicos de corta duración y estudios postcomercialización y resuelta esa fase. Las mujeres hasta los 26años sanas o que hayan tenido alguna infección del VPH, tienen recomendación fuerte de vacunarse pero no está financiado en estos casos. ¿ Y si ya has tenido algún subtipo? ¿Y si has tenido más de 4 parejas sexuales? Pues te excluyen de los estudios, pero como norma general, aún sin saber si te va a servir para algo o no, te recomendarán qué te vacunes. Y tú, claro, probablemente te vacunes. Aunque a partir de ahora, te recomiendo que leas estudios con rigor antes de lanzarte a comprar la vacuna.

¿ Y a los varones habría que vacunarlos?

Se están realizando estudios al respecto aunque parece ser que las recomendaciones son débiles por ahora aunque en EE.UU, Australia y Canadá, ya se está vacunando sistemáticamente a los varones entre 9 y 21 años para prevenir lesiones cancerosas genitoanales y verrugas genitales.

En la actualidad, las medidas preventivas para el VPH son:

– Preservativo: Reduciendo la incidencia de la infección hasta el 70% de los casos. Aún así, hay posibilidad de contagio aún utilizándolo.

– Cribado a través de la citología con el test de Papanicolau. En la Administración sólo la recomiendan cada 3años en mujeres sanas. Mujeres que estando sanas, pueden desarrollar el virus durante ese periodo de 3 años pero como hemos dicho que revierten solos en un 40% de los casos. La meta fundamental de la investigación citológica cervical es identificar a las mujeres que requieren evaluación adicional con colposcopia para detectar la presencia de lesiones precursoras de cáncer. La progresión de displasia de bajo grado a displasia de alto grado toma un promedio de 9 años, y la progresión de la displasia de alto grado a cáncer invasor de 3 meses a 2 años; la historia natural de la displasia cervical ha demostrado que la progresión de lesiones de bajo grado a cáncer es evitable. De hecho, hasta el 70% de las lesiones intraepiteliales de bajo grado (LEI BG) se resuelven espontáneamente en 1 ó 2 años.

Entonces, ¿ en qué quedamos? Si revierten solos en su mayoría, ¿por qué tanta insistencia en vacunar? Y si es importante vacunar y la detección, ¿por qué no se cubren las citologías anualmente? ¿ Hay también controversias asociadas a hacerse citologías de control que desconozcamos? En las revisiones Cochrane no aparece nada al respecto por lo que podría ser un asunto de ahorro de gasto sanitario. Claro, en esto sí ahorramos. Pero, si tenemos en cuenta que el gasto es bastante mayor en caso de tener que tratar un cáncer de cérvix, pues quizás sí que compense hacer dichas citologías con más frecuencia.

-Vacunación profiláctica que no protege frente al subtipo que te hayan contagiado y que disminuye eficacia si ya se ha tenido relaciones sexuales y por cada pareja sexual que hayas tenido. Por así decirlo, la promiscuidad es factor de riesgo de este virus.

¿ Qué otros factores son coadyuvantes en esta infección?

– Tabaquismo, anticonceptivos orales durante más de 5años, infección por VIH, multiparidad, factores dietéticos y nutricionales, coinfección por virus del herpes simple tipo II, coinfección con Chlamydia Trachomatis, múltiples parejas sexuales ( a partir de 5 como promedio) e inmunosupresión.

¿Cuál es la controversia asociada a esta vacuna?

Si resulta que está comprobado que la vacunación previene la infección ( aunque los hombres sean portadores de la infección también y a éstos no se  les vacune), ¿por qué determinados sectores científicos dudan de esta vacuna y sobre todo de las prisas por incluirla en el calendario de vacunación?

Entre otras muchas causas, por ahora, se duda de si el efecto protector de la vacuna durará de por vida o se necesitaría una dosis de recuerdo. A pesar de que la indicación sea para evitar que el virus entre en contacto vía sexual, la infección tiene su mayor incidencia a los 25 años por lo que no se sabe con certeza si el efecto protector de la vacuna duraría desde los 12 años en que se recomienda la administración.

Por otro lado, se desconocen los efectos de la vacuna a largo plazo. Además, las 2 vacunas comercializadas hasta ahora sólo contienen 2 de los subtipos oncogénicos de los 20 que existen.

Así mismo, dado que la incidencia en España es menor que en otros países, se plantea si no deberían haber tenido prioridad vacunas preventivas de otros tumores como el de mama con mayor incidencia en nuestro país así como otras medidas contra la obesidad, el sedentarismo, la diabetes…

Por último, en los estudios realizados no se han tenido en cuenta ni a las mujeres ya infectadas ni a aquellas no infectadas con más de 4 parejas.

Como ven, las cartas están sobre la mesa y cada uno debe decidir si poner o no la vacunas a sus hijas o a vosotras mismas si sois menores de 26 años.  La gran mayoría de los médicos os dirán que sí pero un sector de la comunidad científica no lo tiene tan claro así que se debería reflexionar al respecto.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s